Norte de Argentina
El Norte argentino es un fantástico mundo de naranjas,
adobe y una cultura penetrante y arraigada. Conocer el norte del país
es cambiar un poco nuestras almas. Es un viaje distinto, una sensación
nueva, una huída a la historia presente.
Al norte de la ciudad de Salta, se asoma
la Quebrada de Humahuaca, un valle andino de 170 kilómetros
de largo que se extiende por todo el noroeste argentino.
La Quebrada de Humahuaca abarca valles y montañas rojas, naranjas
y amarillas, donde hace miles de años se asentaron poblaciones indígenas
y hoy hay pueblos que van siguiendo su camino. Iruya
es el primer pueblo al norte de Salta, una isla en medio de las montañas,
rodeada por los ríos Colazulí y Milmahuasi.
Ya encontramos en Iruya otra forma de vida,
otra sensación. Su gente es tan de allí y de ningún otro lugar, con sus
ropas de colores, hechas con sus propias manos, sumergidos en sus creencias
y practicando sus tradiciones.

Cerro de los Siete Colores, Purmamarca, pcia. de Jujuy
Así también son Humahuaca, Tilcara
y Purmamarca en la provincia de Jujuy.
Las casas de adobe, piedras y pajas con sus tonos marrones y naranjas
que se pierden entre las montañas; sus callecitas angostas, de tierra
y empedrados. La cultura se ve en cada esquina y la sencillez de su gente
se percibe en cada detalle.
El Carnaval de Humahuaca es una fiesta que dura ocho
días y atrae a personas de todo el mundo. Máscaras, trajes y pinturas
se entremezclan entre bailes y ritos. El carnaval es un momento de liberación
del hombre, donde se pierden las diferencias de clases y se rebelan contra
las estructuras sociales. Una buena ocasión para conocer a estos pueblos,
donde todo es fiesta y la cultura está en su más alto nivel.
En Tilcara, a más de 2500 metros sobre
el nivel del mar, se levanta un cerro donde los antiguos humahuacas construyeron
un fuerte con casas, corrales, un templo y sepulcros de los que hoy quedan
restos.
Purmamarca - que en aimará
significa "Pueblo de la Tierra Virgen"-, es una pequeña población rodeada
por el famoso "Cerro de los siete colores", ¡imperdible! Hacia el sur
de la Quebrada de Humahuaca, se encuentran los Valles Calchaquíes. Estos
valles alcanzan tres provincias del norte argentino: Salta, Tucumán y
Catamarca.
Después de Salta Capital, el
primer pueblo de los Valles Calchaquíes, empezando por el norte, es Cachi.
Con su estilo colonial propio de los pueblos del norte y sus detalles
de arte precolombino, Cachi aún
conserva viejas casonas preciosas y un silencio pacífico y encantador.
Colomé, famoso por la bodega que lleva su mismo nombre y Molinos, con
su gran criadero de vicuñas, son otros dos pueblos maravillosos que están
dentro de los Valles Calchaquíes.
Cafayate es la puerta de estos
valles. Las casas aquí son de una planta y poseen un estilo entre colonial
y barroco de fin del siglo XIX. La combinación de temperaturas en esta
zona de los valles favorece al desarrollo de la uva torrontés. Hay varias
bodegas en Cafayate que pueden visitarse gratuitamente y que producen
vinos de altísima calidad.
El Norte argentino es otro viaje. Sólo conociéndolo uno puede entender
el poder que poseen sus brisas y colores. Y si se deja llevar, algo pasa
dentro de uno, que lo cambia para siempre.
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